Evocación Directa

Tomado de Ekiria:

Método Directo de Evocación


A petición de algunos de nuestros usuarios, reproduzco aquí gran parte de este mismo post, que se encuentra completo en el subforo de Magia Sin Tabúes, y lo posteo aquí, siguiendo las reglas de Ekiria, adaptando su contenido para que esta parte pueda permanecer en este subforo.



NOTA DE PRECAUCIÓN:

Como bien lo dice el apartado, esto es alta magia práctica, por lo cual deberán tomarse todas las medidas necesarias para llevar a cabo las siguientes prácticas de la forma más exacta, más segura y directa posible. Cualquier error el realizarlas podría traer consecuencias desagradables e incluso, en el más extremo de los casos, fatales. Lo que posteo aquí es con fines de ayuda para los practicantes avanzados, mas no se recomienda--de ninguna manera--que los aprendices sin experiencia en la Magia evocativa realicen las prácticas que a continuación se describen. Al leerlas, podrán parecer fáciles, pero en la práctica ciertamente requieren de toda la meticulosidad y el cuidado, así como de una precisión matemática al llevar a cabo los experimentos para evitar cualquier error o falla.



EVOCACIÓN DIRECTA. 


A diferencia de los rituales de magia ceremonial, los hechizos, operaciones mágicas y rituales de la Magia Directa sólo emplean como apoyo las facultades del Alma sin objeto externo alguno, salvo las propias facultades y poderes mentales del operador, como son la concentración, la meditación, la especulación, la visualización, la emanación y otras que se pueden entrenar con distintas disciplinas. Para evocar cualquier objeto o entidad, como en este caso, hay que familiriarizarse con la esencia de aquello que quiere evocarse, de forma que durante la evocación, sea esta esencia la que sirva como anzuelo que atraiga a la entidad, como una especie de vínculo simpático.


El secreto consiste en reproducir la sensación que produce el tipo determinado de energía a emplearse. Por ejemplo: Si queremos evocar calor en la habitación, debemos reproducir, con ayuda de la imaginación y lo más vívidamente posible, la sensación que nos produce el tener calor o el experimentar el efecto de la energía calórica sobre nuestros cuerpos y sobre el ambiente que nos rodea, en este caso. Con la práctica, nuestro cuerpo llegará a calentarse e incluso la temperatura de la habitación tenderá a subir.


Entonces, pasamos a la evocación, que sólo desarrolla el método anterior, llevándole hasta sus últimos alcances:




-Método:


-Conjurar, que viene del latin: "cumjurare" (jurar juntos) es el verbo que define perfectamente a las operaciones que realizaremos. En la evocación directa, no se busca obligar a las entidades empleando nuestra fuerza de voluntad, que para esto tiene que ser más fuerte que la de ellas, sino establecer una especie de pacto en común con la entidad evocada. 

Así, en vez de obligar (abjurar) a una determinada entidad a que haga tal o cual cosa, llamaremos a una entidad cuya naturaleza busque un fin que sea igual o semejante al que nosotros perseguimos, y simplemente la dirigiremos mediante nuestra voluntad para que afecte determinado objetivo (sea una personas, cosa, otra entidad, etc.)


 Por ejemplo: Si deseamos curar a alguien, simplemente evocaremos a un ángel menor de curación y simplemente le señalaremos el objetivo sobre el cual queremos que tenga influencia (sea persona, animal, un objeto mágico a encantar, etc.) En este caso, el ángel obedece no porque se le obligue o se le imponga una tarea, sino porque es su naturaleza curar (influir sobre otros con la esencia de curación de la que es un portador o, mejor, contenedor viviente e inteligente). 


¿Y cómo evitar convertirse uno mismo en la víctima cuando se evoca a los espíritus negativos?


La sinergia es la pieza clave aquí. Ya que por mucho que nos purifiquemos de una determinada anti-virtud (soberbia, ira, pereza, etc.), el espíritu que vibre en el mismo nivel que esos defectos, podrá encontrar siempre ecos de esa energía en nosotros (en los niveles inconscientes de la psique por ejemplo, ya que escapan a la conciencia la mayoría de las veces), y si el demonio usa eso contra nosotros, nos tendrá a su completa merced, lo cual sería fatal.




-Preparación previa a la evocación

Entonces, el evocador inteligente procura saturarse por completo de una cualidad, según evoque a determinado ser, rindiendo su mente por completo a su deseo antes de intentar la evocación, pero sin que el evocador llegue a perder su invidualidad en esto por completo, claro. Por ejemplo, si desea evocar a Jophiel, el arcángel de la sabiduría, se procura pensar en la sabiduría, sentir la sabiduría presente en uno mismo, meditar en la sabiduría y en su esencia, etc. hasta convertirse en la sabiduría encarnada. De esta forma, el practicante prácticamente se convierte en la misma esencia del ángel o entidad del cual desea servirse.





-Los pasos del método y los estados de conciencia que deben manifestarse:


El paso fundamental es lograr la disociación, que consiste en desapegarse de los distintos estados emocionales y hacer que las fluctuaciones psíquicas cesen casi por completo. Para lograrlo, se requiere que el practicante deje de identificarse con la estructura base de su propia personalidad egocéntrica hasta el punto de llegar al desapego total con respecto a ella. Esto hará que la personalidad sea flexible y logre adaptarse con mayor facilidad al siguiente estado.


La transvocación consiste en identificarse por completo con la entidad evocada, al punto de dejar de identificarse con la propia personalidad. Aquí no hay que tener miedo de perder el control, ya que a diferencia de la posesión, se mantiene el control y la actividad propia de la conciencia. Así el practicante gana acceso a la perspectiva y a los poderes de la entidad transvocada, dependiendo de cuán completa y existosa ha sido la transvocación.


Luego, en la evocación el practicante sólo adopta una conciencia enteramente impersonal, y cambiando su percepción, logra alinear su voluntad con el ambiente de tal forma que esto facilita la manifestación externa de la entidad en cuestión. Y esto culmina en el estado del Ipsus (ser) que se refiere a un estado de completa identificación con una personalidad o con un punto de vista, al grado de haber dejado atrás cualquier disociación. 
Experimentar este estado deliberadamente funciona como un medio de liberarse de tensiones y como una protección suprema contra influencias hostiles.




-Al momento de realizar la evocación, esta sinergia es empleada al momento de "vibrar" la esencia que magnetizará a la entidad. Con vibrar nos referimos aquí a emanar e irradiar la energía que servirá como vínculo para atraer al ser cuya esencia vibra en la misma frecuencia que esta energía emanada a través del aura del evocador. Esta radiación debe ser sostenida ininterrumpidamente hasta que el espíritu o espíritus hagan acto de presencia. 
En el caso de los seres negativos, no atacarán al evocador, ya que éste es "puro" ante sus ojos, puesto que ellos buscan expander el dominio de su esencia y el practicante ya está, en este punto, saturado de ella, siendo su fuente y no sólamente una cosa influenciada por ella.


Y en el caso de los seres positivos, expanderán también la esfera de influencia de la esencia dándole energía extra de impulsión al evocador.


Así, los espíritus, al encontrar al evocador completamente saturado de su tipo particular de energía, irán a buscar otro objetivo a través del cual pueda expanderse su influencia. Aquí es cuando el evocador debe emanar el próximo objetivo. Una forma en que puede hacerlo es proyectando una imagen del ser o la persona que él quiere que el demonio o ángel afecte.


Así, este método es del todo seguro, ya que jamás un evocador podrá llamar a un ser que sea más poderoso que las emanaciones irradiadas por el evocador, y el método en sí mismo es garantía de inmunidad contra algún posible ataque.




EJEMPLOS A DESARROLLAR EN LA PRÁCTICA:



-Evocación de elementales naturales.


El practicante deberá familiarizarse con el tipo de elemental en cuestión y con todas las características que se asocian con su elemento. Por ejemplo, si quiere evocar a las salamandras, deberá ser muy fuerte de voluntad, firme de propósito, rápido de acción, de espíritu muy sutil, de aspiración ardiente como el fuego, enérgico...En fin, debe reunir en sí mismo todas las cualidades relacionadas con el elemento.


Y deberá evocar a las salamandras en su estación (verano) y a la hora del día en que el elemento tiene más influencia sobre la tierra (al mediodía en este caso). Durante la evocación deberá mirar a la dirección sur, y utilizar el sentido asociado con el fuego que es la vista, sólo que así será la vista sutil (imaginación, la visión de la mente).


Así, deberá reproducir lo más vívidamente posible la imagen de una salamandra en su pantalla mental, mientras reproduce la "esencia" (según lo explicado arriba) del elemento fuego. Debe concentrar su voluntad lo más firmemente posible, y no vacilar ni un momento. El elemental aparecerá de forma visible una vez que la imagen mental proyectada esté lo suficientemente magnetizada como para que sirva de vínculo energético entre el evocador y el elemental evocado. Al principio puede tardar en aparecer, pero con la práctica, podría aparecer con sólo externar las cualidades del fuego para revestir la imagen proyectada y así magnetizarla.


NOTA: Aquí hay que tener cuidado en el caso de las entidades neutrales (elementales) y negativas. Al evocar cualquier entidad, el practicante deberá estar muy por arriba de la esfera de influencia de la entidad, ya que las fuerzas superiores gobiernan sobre las inferiores, y no al revés. Si el practicante llegara a evocar a una entidad que está muy por arriba de él (en el momento de la evocación) ya sea moralmente, espiritualmente, mentalmente o en fuerza de voluntad, podría ser sometido por el ser, en vez de que él lo someta, lo cual sería desastrozo para el evocador.


Este tipo de Magia es mucho más rápida y con resultados más palpables, pero también es más delicada y peligrosa. Así que, los principiantes, intenten primero evocando energías físicas y densas, como el calor, el frío, la ligereza, la sequedad, etc. ligadas a las manifestaciones más densas de los cuatro elementos.





-Evocación de Devas y seres angélicos.


El practicante deberá estudiar meticulosamente las cualidades, virtudes, poderes y dotes del espíritu que evocará, así como la esfera en que se manifiesta o el nivel sobre el que rige, como en el caso de los espíritus planetarios.


Por ejemplo, si alguien desea evocar a Michael, el arcángel de Tiphareth, tendrá que estar familiarizado con todas las facultades del Fuego en esa esfera de actividad, y reunir en sí mismo todas las cualidades que caracterizan a este arcángel, al grado de poder reproducir sus esencias a voluntad durante la evocación.


Deberá reproducir en sí mismo todas las cualidades que se asocian con el sol (cualidades solares), así como aquellas asociadas con la esfera del poder, la fuerza, la voluntad, la fe, la esencia de la belleza (la belleza como otras cualidades y virtudes, son abstractas en los mundos densos, pero concretas en los mundos sutiles)...etc. Deberá realizar la evocación en las horas planetarias del sol, el dia del sol (domingo), y mirando hacia el sur.


En la evocación de este arcángel, en especial, así como también de otros espíritus del mismo plano, estaría muy bien si el practicante se conectara con su propio Yo Superior, y realizara la evocación como se listó anteriormente; esto le guiaría como debe ser para que posteriormente prosiga a enfocar su atención por completo en las cualidades del Yo que este arcángel manifiesta, vinculándose así con su esfera y atrayéndolo a él a la propia del practicante.




NOTA:

El evocador que intente llamar a entidades de este nivel, sean ángeles, espíritus planetarios, etc. deberá ser lo suficientemente fuerte de voluntad como para lograr convertirse él mismo en la cualidad o cualidades del espíritu a evocar, pero sin llegar a perder su individualidad por completo en ella. 

Esto es: debe convertirse por completo en la representación viviente de esta cualidad, hasta el grado de identificarse por completo con el espíritu a evocar, llegando a ser más como una extensión del espíritu que como el espíritu mismo. Entonces, debe haber logrado el desapego emocional por completo, ya que sólo así se convertirá en vehículo y canal perfecto de una emoción o sensación x sin que sea arrebatado por ella.




ESTO SÍ LO AGREGO COMO ACTUALIZACIÓN 



PASOS GENERALES A SEGUIR EN UNA EVOCACIÓN DIRECTA:


Los magos que emplean este método directo (como es el caso de los Alquimistas), únicamente emplean ayudas materiales en las convocaciones cuando las entidades son considerablemente más poderosas que ellos, y se requiere de un objeto u objetos para fijarse en la tierra y delimitar claramente los barreras que separen a una conciencia de la otra: la del evocador y del evocado.


Pero, las entidades que son igual de poderosas o de más bajo poder, se convocan sin ayuda material alguna, salvo el manejo directo de la energía...


Y los pasos que se siguen son los siguientes, para convocaciones generales:


1.-Se purifica el espacio, de forma que su carga sea neutra con respecto a todo tipo de energías; que sólo reine en él la energía indiferenciada.


2.-Se satura el espacio de la energía típica asociada con la esfera elemental o energética a la que pertenece la entidad a evocarse.


3.-El operador se satura a sí mismo internamente de la energía contraria a la que empleó en el punto anterior, y luego, crea una capa en su aura que esté saturada de esta misma energía con la que saturó el espacio.


Esto es para evitar que haya cualquier intento de intrusión por parte de la entidad llamada dentro de la esfera energética del operador.


4.-Se convoca a la entidad, enfocándose en algo que nos permita establecer contacto directo con su esencia, sea un sello, un nombre, una signatura, un símbolo, etc...


5.-Una vez que el evocador se haya familiarizado con esa esencia, la proyecta en el espacio donde desee que se manifieste la entidad.


Esto lo hace sin límite de tiempo: Evoca la sensación de esa Esencia una y otra vez, hasta que se condense tanto, que el evocador se percate de que la entidad está presente.

Porque esa es una manera de magnetizarla o atraerla ante su presencia.


6.-En este punto se celebra el "trato", se realiza el convenio o aquel objetivo que se busque al evocar. En general, se lleva a cabo la entrevista con la entidad, cumpliendo el propósito para el cual fue evocada en un principio.


7.-Se despide a la entidad evocada con las palabras adecuadas, de acuerdo a su tipo y rango.


A pesar de que el practicante vea que la entidad se ha retirado, para asegurarse de desvanecerle del todo, debe evocar en todo el espacio la energía contraria a la esencia de la entidad. 


8.-Se satura todo el espacio con esta energía contraria.


Así el practicante se asegurará de desvanecer toda traza o residuo energético por el que luego pudiese filtrarse nuevamente esa misma entidad o alguna de características o cualidades energéticas similares, sin el consentimiento del evocador.


9.-El practicante establece su Presencia en el lugar y da por terminada la práctica como acostumbra.


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