Nueve Noble Virtudes en Magia
En 1992 el escritor ocultista Eðreð Þórsson propone para su libro Futhark, que el conocimiento de las runas y sus rituales eran un oficio de los vitkaŕ; no ciencia y arte tampoco orden de iluminación, como se propuso en otros medios ocultistas previos, de modo que denomina a su propia organización ocultista dedicada al fjölkynngi como un Runegild, Gremio de Misterios.
Plantea como principal propósito de esta organización existir para preservar el conocimiento y prácticas asociadas a las runas mediante su aplicación y constante ejecución ya que como explica, este es un conocimiento para hacerse, no para estudiarse pasivamente; preservando este oficio así para la posteridad con el fin de que no vuelva a perderse en las arenas del tiempo.
Que tras la conversión del cristianismo durante el siglo XVI fue abandonado por completo el Fuþark en Escandinavia, sistema nativo de escritura a base de runas, para utilizar el abecedario latino como en muchas partes del mundo y como sucede hoy día; poco tiempo tardó para que la nueva iglesia prohibiera la práctica de las tradiciones ancestrales, razón por la cual mucho del conocimiento mágico en el mundo se perdiera, no solo en Escandinavia.
La era moderna encontró sus primeros pasos hacia la recuperación del conocimiento ancestral de las runas en una religión neo-pagana nacida en Reykjavik, la capital de Islandia, el año de 1973. Así surge la primera iglesia Ásatrú como reconstrucción neo-pagana del culto islandés precristiano por la mano del poeta Sveinbjörn Beinteinsson nombrado como el primer Allsherjargoði, sumo sacerdote, sin embargo puesto que no es una religión dogmática, su líder se limitó a promover la literatura, música, y meditación basadas en la mitología escandinava y folclor islandés como un medio para reconectarse con sus ancestros y el espíritu de su tierra natal.
La idea se volvió muy popular como una alternativa religiosa al cristianismo pero resultaba complicada para exportar a quienes no fueran nativos a su mitología, así en el año 1993 fue fundada la Ásatrú Folk Assembly en California, EU, con el propósito de promover esta alternativa religiosa en América, para ello requerían de simplificar toda la cultura escandinava y la espiritualidad que representa el Ásatrú, decidiendo así formar un dogma basado en el poema Gestaþáttŕ, traducido literalmente como Sección de Invitados, suponiendo míticamente una serie de consejos ofrecidos por el dios Óðinn para tratar a los huéspedes con hospitalidad en el hogar, proveniente de la colección poética Hávamál, los dichos del Altísimo, contenidos a su vez en la recopilación de leyendas, cantares mitológicos y leyes islandesas del tratado Codex Regius, el códice del rey.
Desde este poema se sintetiza el dogma ásatruaŕ titulado como
las Nueve Nobles Virtudes: Coraje,
Verdad, Honor, Fidelidad, Disciplina, Hospitalidad, Autosuficiencia,
Laboriosidad y Perseverancia.
Que bien pueden servir para introducir una imaginería fantástica de nobles y
bravos guerreros vikingos, más emparentada con un código de caballería que con
guías espirituales que se detengan para comunicarse con la naturaleza y los
espíritus en ella, resultando de poca utilidad en estudios ocultistas dirigidos
a la magia natural o ceremonial.
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| Figura 1. Ritual de Evocación (Hildibjart, 2020). |
Vitkaŕgild ofrece su propia síntesis del dogma ásatruaŕ basada en los últimos tres poemas del Hávamál: el cantar del aprendiz o Loddfáfnismál, el cantar de los secretos o Runarmál, y el recuento de los encantamientos o Ljóðatal. Debido a que estos tres poemas están dirigidos al Fjölkynngi, mientras que las nueve nobles virtudes del Gestaþáttŕ están pensadas para cultivar una cultura vikinga idealizada, así ante este contexto estudiaremos a las Nueve Mágicas Virtudes:
1. Aprendizaje:
necesitamos cultivar nuestra curiosidad, así como descubrir cada día las
pequeñas maravillas de los nueve reinos.
2. Fidelidad:
necesitamos actuar en consecuencia a nuestras palabras así como valorar las
sinceras palabras de otros dirigidas a nosotros.
3. Discreción:
necesitamos hablar honestamente con aquellos a nuestro alrededor en quienes
depositamos confianza, así como evitar discutir de magia con aquellos lejos de
todo interés y comprensión del tema.
4. Destino:
necesitamos conocer el tejido de los ancestros para nuestra vida, actuar allí
donde nos entreguen hamingja y retirarnos allí donde nos lo retiren, así como
responder a los tallados eventuales del destino.
5. Oficio:
necesitamos dedicar esfuerzo hacia la práctica del fjölkynngi, así como sólo
dedicar atención a los sucesos de nuestra competencia.
6. Diligencia:
necesitamos dedicar tiempo para meditar en nuestro espíritu así como a una
rutina de ejercicios diarios para encontrar equilibrio.
7. Hospitalidad:
necesitamos compartir lo poco que tengamos con aquellos de nuestra confianza,
así como respetar al extraño ante nuestra puerta.
8. Colaboración:
necesitamos solicitar ayuda cuando no podamos avanzar más, así como reconocer
el alcance y límite de nuestras capacidades.
9. Mesura:
necesitamos atrevernos a siempre dar un paso hacia lo desconocido, sin embargo
también necesitamos saber cuándo dar un paso hacia atrás cuando la situación
nos sobrepasa.
Éstas serán la guía del gremio para realizar su oficio como
si se tratasen de las palabras de los dioses de la magia, Óðinn y Freyja,
acompañándonos y apoyándonos dentro del gremio para conseguir mejorar nuestro
oficio como individuos y como grupo, parte de ello es aconsejar a los
aprendices con los ejercicios que se les pueda facilitar más y prepararlos
antes de avanzar a ejercicios de mayor dificultad, así el gremio se divide en
cuatro títulos para distribuir las actividades, beneficios y responsabilidades
de cada integrante en función del tiempo que ha estado dentro del gremio: Loddfáfniŕ, Vitku, Völvuŕ y Valkyrjuŕ.

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