Guía del Vampiro IV
Poderes del espíritu vampírico
Un vampiro como un señor de la oscuridad más que como una bestia irracional es lo que describí en los artículos previos.
Por lo tanto todo maestro debe ser primero esclavo suyo y esto solo puede funcionar, cultivando nuestro espíritu y fortaleciendo nuestra voluntad.
La magia es magia, sin importar el camino que siga toda práctica mágica tiene una constante y es la del trabajo interno, yo lo llamaré meditación, por que lo es, y en este artículo comenzaré a describir el trabajo mágico requerido para construir el espíritu del vampiro.
En entregas previas solo cité técnicas y operaciones ya elaboradas puesto que era la parte introductoria de la guía, sin embargo quién tuviese ya los fundamentos mágicos en aquel entonces pudo haber realizado los ejercicios descritos. En diferencia, los artículos siguientes requieren de una iniciación formal en cualquier rama mágica, y una constancia máxima en cuanto a la práctica de los ejercicios.
Una vez iniciado el proceso de oscurecimiento, no debe interrumpirse. Deberá ser su mayor interés terminar puntual, menos tiempo provocará un desbalance que arrebatará el poder cosechado, más tiempo provocará deterioro del poder, sin embargo la interrupción provoca un shock al organismo que sin tratamiento adecuado quebrará el espíritu, impidiendo relizar magia de nuevo, deprimiendo el organismo, drenando la voluntad de vivir y en última instancia, demencia.
Han sido advertidos.
Retomando los comentarios del articuló previo, la base del espíritu vampiro se basa en la magia obtenida por explorar el árbol Qliphótico llamada qabalah obscura.
Este método esta lejos de ser el único o el más eficaz para realizar la tarea en cuestión, sin embargo es el único a nuestra disposición.
Voy a describir paso a paso los ejercicios para las primeras tres esferas a explorar, he de comentar que son producto de mi interpretación de las Qliphás, por lo que seguro distará de lo descrito en otras fuentes del mismo tema.
No es ningún obstáculo tan solo una aclaración al respecto, puesto que a mis pupilos les ha funcionado y cualquier mago del caos puede adaptar mi sistema para hacerle funcionar.
Describiré un trabajo meditativo para que no necesite poder de desdoblamiento o proyección, sin embargo recomiendo que después de realizar estos ejercicios visiten por lo menos oníricamente estas esferas para obtener su propia interpretación.
El tiempo para explorar cada esfera es de 28 días, una semana para penetrar cada velo planetario.
El primer velo, sueño, se rasga por la mera concentración en el mundo que resguarda, propongo meditaciones para ello.
El segundo velo, tentación, requiere romperse desde dentro llamando a las entidades que habitan tras ello, así aprenderemos a susurrar como demonio para comunicarnos con los nuestros y así ellos nos indiquen el camino.
El tercer velo, dolor, cual telaraña requiere de nuestra astucia para evitar fenecer en este momento, los susurros acumulados pueden oirse como gritos a la distancia que traerán a nuestra presencia en un modo más evidente que en el anterior velo, nadie más que el regente de la esfera quien jugará nuestra valía.
Fracasar implica enloquecer y perderse en las tinieblas, sólo el éxito nos permitirá avanzar.
El cuarto velo, placer, será nuestra recompensa puesto que el contacto con el mismo revelará poderes y secretos sólo al alcance del mismo regente de este círculo infernal. Sin embargo el tercer velo es un juicio cuantitativo, por lo que habremos de cursarlo varias veces en orden ganar de a poco, todos los secretos de la esfera.
El orden presentado cambiará entre esferas y entre personas entregando primero el placer y tentación solo para sofocar con un inmenso dolor y sopor.
Atención puede darse el caso que el dolor o el placer requieran de que viajemos mágicamente al mundo en cuestión. No hay forma de predecir cuál pero siempre uno lo requiere y en caso de carecer de tal facultad un demonio podría presentarse como escolta para llevarnos a la esfera. Un viaje de ida.
****** 1 ******
La entrada para el árbol de la muerte es la esfera de Lilith, la contraparte de la esfera elemental, la tierra oscura y salvaje.
Su demonio regente es Naamah, la princesa de la noche; sus colores son cuatro opacos (vino, ocre, azul eléctrico y negro), está habitado por aethéri elemental animalístico y vegetal destacando el aspecto salvaje de esta esfera, cual si fuese una selva de pesadilla plagada de arañas, serpientes y árboles todos de tamaño descomunal.
Su influencia lleva al magii a despertar sus instintos y tomar conciencia del aspecto obscuro, negativo y pasivo del mundo. Se le conoce como la seducción de las tinieblas, siendo no más que la importancia de la destrucción en el ciclo de creación, la importancia del depredador así como de la presa.
El viaje a esta esfera así como la evocación de Naamah puede ofrecernos experiencias tanto violentas por el aspecto salvaje como seductoras y complacientes cuando la princesa encuentra alguien digno de su poder, exaltando su lado animal, conquiste las bestias imaginarias y tangibles.
Podemos obtener como regalo el entendimiento del éter como obscuridad así como espíritus sirvientes en forma de plagas (el vermin del vampiro), sean ratas, insectos, o en su defecto algún animal bestial.
Aunqur sea un familiar postrado a nuestro servicio será preferible manteberle en su reinode procedencia y llamarle cada vez que se le necesite, actuará como buena compañía para el onironauta.
Recordemos nunca llamarle de día ya que la luz solar neutraliza el éter obscuro en su aura y podría desterrer si no aniquilar a nuestro familiar.
Al ser la esfera de la tierra, su trabajo puede ser realizado por la mera sincronización con la obscuridad como una forma del éter.
El ejercicio es el siguiente:
Sentémonos tranquilamente en un espacio aislado donde nadie nos moleste, en penumbra y de noche, de ser posible al aire libre.
Relajaremos cuerpo y mente hasta percibir la exaltación natural de los sentidos en la noche, controlando la respiración inhalando por la nariz y exhalando por la boca en ciclos de 4-4-4-4, manteniendo la respiración cuando nos quedamos sin aire.
Visualicemos nuestro entorno sumergido en la obscuridad no como ausencia de luz sino como un humo denso, ahora concentrémonos en dicho humo, su sensación, su imagen, vibración y fuerza; este es el éter en su aspecto de obscuridad astral. Lentamente enfoquemonos en respirar este humo, dentro y fuera, detengámonos para analizar cada sensación que nos provoque puesto que es la base para todas las criaturas de la noche.
Practicaremos este ejercicio cada noche y antes de ir a dormir visualizaremos la esfera de Lilith, hasta que logremos sentir nuestra la oscuridad e incluso durante el día podamos emanar el instinto salvaje desde la sombra.
Este último punto, el despertar de la obscuridad, es lo que retratan en películas cuando el hombre lobo en su forma humana se vuelve extrovertido y animal.
Las características posteriores aparecen bajo la influencia de la segunda esfera: Gamaliel, luna roja.
Retomare la relación entre los usuarios vampíricos y lobeznos después de tratar propiamente la esfera.
Dominando la conexión con la obscuridad continuamos a controlar este éter, pudiéndolo circular por el cuerpo deberíamos ser capaces de acumularlo, una vez con ello probamos proyectarlo desde una mano hacia un cierto objetivo a modo de cubrirlo con el humo, posteriormente intentaremos acumular la obscuridad directamente de la esfera de Lilith sin que pase por medio de nuestro cuerpo, lo que puede ser obscurecer un objetivo directo desde la Tierra obscura. Por último practicaremos obscurecer nuestra aura hasta sentir un peso sobre los hombros.
Con estos ejercicios deberíamos volvernos capaces de sofocar a nuestra víctima con la obscuridad que le conducirá a un estado de intranquilidad, impregnar el ambiente para favorecernos o cubrirnos con un leve manto para ayudarnos a pasar desapercibidos.
Con estos ejercicios deberíamos volvernos capaces de sofocar a nuestra víctima con la obscuridad que le conducirá a un estado de intranquilidad, impregnar el ambiente para favorecernos o cubrirnos con un leve manto para ayudarnos a pasar desapercibidos.
Además al acumular en nuestro interior la obscuridad exaltará nuestros sentidos y las características pasionales de nuestra personalidad.
Estas baratijas son minúsculas comparadas con los poderes de las siguientes esferas, es imperativo superar la seducción de Naamah y evitar quedarnos demasiado tiempo en la esfera.
Finalmente podemos atraer a los oriundos de la tierra salvaje y posteriormente solicitar audiencia con su sensual majestad mediante el susurro: Uuuooo. Lilith. Uuuooo. Naamah.
Debe recitarse primero lento y de a poco más rápido hasta más no poder. En voz muy baja y distorsionando la vocalizacion hasta lograr la cacofonía.
Una persona cerca de nosotros no debería ser capaz de percibirlo y de hacerlo oír tan solo una respiración rara, lenta y forzada.
Nadie debe entender nunca aquello que susurremos, de lo contrario ganarás el desprecio de los aethéri de dicha esfera.
La transmisión de estos susurros es estrictamente escrita y jamás oral. Pronunciar clara y en voz alta estas sencillas fórmulas retrasarán nuestro avance al provocar que quien responda a nuestro llamado nos ignore tanto como la falta le haya agravado.
Un demonio gana fuerza cuando quienes hablan de su existencia la niegan.
Presumir a otros de nuestra vampirización desmoronará nuestro poder.
El mayor tiempo que podamos yacer bajo la luz del Sol convenciendo a los demás de lo puro y bondadoso de nuestro ser, traerá un mayor tiempo que la noche nos traiga fuerza, placer y poder.
****** 2 ******
La Luna Obscura es el aspecto lunático e irracional de la psíque, el reino de las pesadillas plagado de cadáveres, sombras, vampiros, súcubos e íncubos.
Gamaliel es la segunda esfera infernal que alberga a las almas pervertidas y obsesivas, donde aquellos consumidos en vida por sus obsesiones son perseguidos por las mismas incesantemente mientras que aquellos consumidos por sus deseos son ahora consumidos por los vampiros y demonios sexuales sin descanso hasta volverles cascarones, tan solo para regenerarse al amanecer y repetir el ciclo cada noche.
Un pervertido degenerado que disfrute violar tanto como ser violado, que desee romper violentamente objetos tanto como arreglarlos frenéticamente, que sea esclavo de su deseo y maestro de su placer. Solo una criatura tan desagradable podría considerar a Gamaliel el paraíso.
El dolor generado de una obsesión, el placer entregado por obedecer sus reglas y el horror implicado en romper dichas condiciones son asunto de vida o muerte en la Luna roja.
El mayor de los tabúes en la sociedad actual (lamentablemente) es nuestra sexualidad así como el centro de las emociones y pasiones.
De modo que la entrada a esta esfera es por medio de la energía sexual, la meditación propuesta para este paso requiere de gnosis morada, por lo mismo éste paso puede ser algo extenso y complicado pero constituye la mayor parte de los poderes vampíricos.
Así pues buscaremos un lugar tranquilo para serenar la mente como en la esfera anterior más una impreganción del espacio que usaremos con la obscuridad.
El vínculo para llegar a ésta esfera se dice con pocas palabras: masturbación desenfocada de toda imagen erótica.
La idea es inundar nuestro sistema con energía sexual pero sin proyectarla hacia ningún objeto deseable sino mantenerla en nosotros mismos, de modo que la sintamos arder y quemar nuestro interior.
La idea es inundar nuestro sistema con energía sexual pero sin proyectarla hacia ningún objeto deseable sino mantenerla en nosotros mismos, de modo que la sintamos arder y quemar nuestro interior.
El hecho de yacer inmóviles en un rincón concentrandonos en el propio cuerpo debería volverse el más grande arrebato erótico.
Si agregamos la propia estimualción visualizando la abstracción de la esfera, entonces vamos por buen camino.
Todo esto suena como un montón de estupideces pero tienen un propósito.
Gamaliel es un mundo nebuloso donde imágenes van y vienen, sombras se precipitan sobre nosotros en una continúa persecución, justo en el medio del estéril yermo se levanta un obsceno castillo entre una sutil bruma violeta, aquí reina la noche y los vampiros bajo el azote de Lilith.
Notemos que en la Tierra obscura, Lilith es la esfera, mientras que en la Luna roja es la regente, esto se debe a su poder que manifiesta el cuerpo como la obscuridad latente en la tierra y el espíritu como un vampiro asechando desde el otro lado de la luna.
Conquistarla representa dominar nuestra sexualidad obteniendo uso pleno de nuestra conciencia y energía sexual como herramienta mágica sobre el instinto de reproducción.
Dentro de la visualización necesitamos tomar conciencia de las corrientes que tome nuestra energía sexual para aprovecharlos como punto de apoyo, puesto que necesitamos poder controlar, contener y canalizar impecablemente ésta energía.
Dentro de la visualización necesitamos tomar conciencia de las corrientes que tome nuestra energía sexual para aprovecharlos como punto de apoyo, puesto que necesitamos poder controlar, contener y canalizar impecablemente ésta energía.
Podría sugerirse la idea de magia sexual en este paso, pero suponiendo que es un aprendiz quien realiza este descenso al abismo, permitanme negarles a su inexperiencia este tipo de magia.
La razón es el intercambio de energía que necesitamos aprender, si bien con un demonio puede ser peligroso, errar este intercambio provocaría daño en dos magii.
El mejor momento para esta práctica es durante la Tierra Salvaje o durante Júpiter Tentador, en cualquier otra ocasión podrían ocurrir situaciones incontrolables para los participantes.
Si bien mis palabras forman una restricción ala que Gamaliel les empujará a romper, conocer la posibilidad de riesgos tiende a reducirlos.
Una vez todo esto listo visualizaremos la esencia de Gamaliel como una niebla morada, energía sexual pura, para acumularla en nuestro interior e intentar aumentar nuestra fuerza con esta niebla sin perdernos en la agitación del momento.
El susurro en esta ocasión es: Oooeee. Gamaliel. Oooeee. Lilith.
Las reglas para todos los susurros son idénticas.
El dominio de las fuerzas de Gamaliel así como el trabajo interno necesario para trabajar con el demonio de Lilith consiste de explorar cada pequeña perversión oculta dentro nuestro, explotarla y después consumirla a fin de superarla.
Esto también implica que las energías de la esfera nos provocarán situaciones de conflicto interno en las que únicamente se solucionan por la violación de los tabúes.
Ya quedó atrás el sexo, el tema en cuestión es el contenido de nuestra sombra, cada cosa que rechazamos, degradamos y evitamos de nuestra personalidad así como de nuestro entorno, encuentra su hogar en este apartado de la mente.
Llegado a este punto Lilith misma debería presentarsenos entre sueños para presentarnos nuevos retos.
Después de tratar con los conflictos internos vendrán conflictos externos pues ya estaremos marcados a este punto con la esencia lunática atrayendo hacia nosotros íncubos y súcubos, demonios de apetito sexual insaciable, el primero mencionado en forma masculina y el segundo en forma femenina, indistintamente a nuestro sexo ambos tipos de demonios se nos acercarán para seducirnos y provocarnos apetitos incontrolables, este es un juego de estira y afloja ya que el secreto para dominar estos demonios reside en saber cuando es necesario resistirse y cuando es necesario darnos rienda suelta para complacernos.
Después de tratar con los conflictos internos vendrán conflictos externos pues ya estaremos marcados a este punto con la esencia lunática atrayendo hacia nosotros íncubos y súcubos, demonios de apetito sexual insaciable, el primero mencionado en forma masculina y el segundo en forma femenina, indistintamente a nuestro sexo ambos tipos de demonios se nos acercarán para seducirnos y provocarnos apetitos incontrolables, este es un juego de estira y afloja ya que el secreto para dominar estos demonios reside en saber cuando es necesario resistirse y cuando es necesario darnos rienda suelta para complacernos.
Superada esta fase nos espera una horda de sombras que intentarán corromper nuestros sueños, tan solo son aethéri insignificantes para quién ha tenido éxito en controlar la obscuridad ya que a este punto deberíamos poder sofocarles con una obscuridad más profunda que la penumbra y habiendo controlado las corrientes emanadas de nuestro centro sexual, podemos infectarles incluso para forzar a su esencia a servirnos. Entonces ya tenemos un segundo tipo de espíritus servidores a nuestra disposición.
Llegado entonces este nivel podemos además apoderarnos de un demonio sexual, teniendo la opción de viajar a la esfera a darle caza, usar evocación o cargarnos con el éter de Gamaliel en forma de niebla morada impregnando nuestro dormitorio de igual forma con la intención de atraer uno durante la noche y tenderle una trampa. La clave para dominar a estos demonios consiste primero de seducirlo embelesandole con nuestra energía sexual y posteriormente inducirle un insaciable deseo por nosotros haciendo uso del susurro, el cuál le negaremos a no ser que cumpla con servirnos.
Un demonio sexual como aethéri familiar es altamente conveniente, en primera instancia por la obvia vía de descarga sexual que nos ofrece, también por el hecho de que alimentarle abundantemente permite generar una reserva de energía a nuestra disposición, porque en segunda instancia estos demonios son guardianes de dos poderes, el vampirismo y la curación por medio de la energía sexual. Por lo que nos instruirá en el uso de éstos poderes y si nos encontramos enfermos o heridos podemos llamarle para que use su reserva de energía para curarnos.
El vampirismo aprendido de un demonio sexual es esencialmente por la vía erótica pero implica una instrucción muy completa y personalizada, que podemos complementar con los aethéri corruptos de la esfera que son los vampiros principales actores desde los temores y obsesiones. A este punto podemos servirnos de los aethéri que nos son leales para capturar uno de estos terrores, al que una vez en nuestras manos vamos a vampirizar con el poder aprendido hasta ahora (lo que podría implicar un asalto sexual a una criatura espantosa), obteniendo su energía y al consumirlo completamente el poder para vampirizar de todas las formas posibles hasta ahora será nuestro accediendo a los vínculos mentales de los terrores.
Llegado este suceso de nuestro camino en la oscuridad podemos llamarnos vampiros, sin embargo aún dista nuestro trabajo para poder igualarnos al vampiro descrito al inicio de esta guía. Principalmente por el hecho de que los humanos tienen mejores defensas contra la vampirización por lo que en este punto aventurarse a drenar el espíritu de otras personas podría resultar infructuoso.
Otra herramienta muy útil de Gamaliel es el poder de atrapar a tus víctimas en ilusiones para debilitar sus defensas y para ello necesitamos obtener el poder de susurrar en sus mentes de la esfera del Mercurio engañoso y el poder para estrangular sus emociones de la esfera de la Venus tormentosa, por lo que exploratemos estos poderes antes de llegar a la esfera del Sol negro.
****** 3 ******
Samael es el nombre de la siguiente esfera, mercurio mentiroso, la duda sobre la realidad misma y la vacuidad de la mente.
Su regente es la reina bandida Adramalech, el color de la esfera es anaranjado marrón, los aethéri que la habitan son formas corpóreas de la paranoia, neurosis y engaños; este es el segundo infierno donde residen todos los estafadores, ladrones, espías, ilusionistas y aquellos consumidos por la paranoia.
La meditación propuesta consiste de la imagen de un circo donde se presentan acróbatas y magos ilusionistas (no es que por ser un mago de teatro termines en este infierno sino que estos demonios se sirven de éstas artes para distraer a las personas), dentro de un anfiteatro repleto de pasadizos, trampas de laberinto y celdas de prisión.
La meditación propuesta consiste de la imagen de un circo donde se presentan acróbatas y magos ilusionistas (no es que por ser un mago de teatro termines en este infierno sino que estos demonios se sirven de éstas artes para distraer a las personas), dentro de un anfiteatro repleto de pasadizos, trampas de laberinto y celdas de prisión.
Llegar al escenario será cuestión de mantenerse alerta del entorno y del menor detalle que indique trampa. Conseguirlo es difícil y en ocasiones imposible, cambiando en cada momento la construcción del edificio podemos encontrarnos atrapados sin salida o incluso llegar a un mirador del escenario y no poder avanzar.
En una ocasión llegue al escenario, hallé un lugar entre los asientos y nada sucedió, cuando intenté exigir se me diera paso tras bambalinas, reventó la burbuja y fui sacado de la esfera regresando a mi cuerpo a gran velocidad.
La frustración es el enemigo aquí, intentar ser más listos que el juego es más complicado que ser el mejor jugador del juego, la agilidad mental se cultiva más en esta esfera que el intelecto y razonamiento lógico.
El proceso de concentración y distracción es valioso en este punto del camino, uno comolel otro pueden sacarnos de balance al alejarnos del objetivo inicial, enclntrar al demonio regente del anfiteatro.
El susurro es ahora: Eeeiii. Samael. Eeeiii. Adramalech.
Recitando inteligiblemente permitirá eliminar así como producir un estado de alerta que nos permitirá evitar desvíos del camino al ignorar las visiones que encontremos y ver tras los engaños así se nos presenten.
El mayor truco que tiene este lugar será cuestionar nuestra validez al poner en duda los objetivos, decisiones, acciones, pensamientos y finalmente la noción de la realidad. El estado de alerta es útil pero puede fracturar se ante la menor duda, la carta del triunfo es la Justicia, necesitamos decidir a cada paso cual elegimos sea nuestra realidad.
Elegir ajeno a nosotros trae ambientes tóxicos y elegir lo familiar trae complacencias. No hay elecciones correctas, todas pueden ser falsas así como todas pueden ser correctas.
La persecución de Adramalech puede llevarnos fuera del recinto al campo o a un lugar impredecible pero es suficiente castigo poder alcanzar al demonio y una vez hecho nos mostrará el pasaje a la siguiente esfera.
Mercurio engañoso es un lugar bastante dinámico requiriendo de poca intervención por parte de su regente y una vez obtenido el reconocimiento del mismo, explorar el lugar es mucho más sencillo y fructífero.
El llano proceso de atrapar al demonio es la prueba y recompensa de la esfera entregandonos poder sobre nuestra mente, al volver sobre nuestros pasos el reconocimiento infernal hará que los espectros del anfiteatro estén dispuestos a enseñarnos las artes de robo y el engaño.
Todo trata de captar y dirigir la atención.
******
En este momento del camino podemos tranquilamente tomarnos un descanso para arrepentirnos y huir del árbol de las sombras o atrevernos a bajar más y más.
Resumiendo ahora entendemos a los demonios como actores del equilibrio más que enemigos a los cuales destruir, podemos transitar entre ellos manteniendo las apariencias, algunos incluso nos ayudan.
Podemos usar el manto de las sombras para ocultarnos de las miradas, distraer a los guardias para pasar frente a sus narices, tomamos su fuerza vital para hacerla nuestra y llamar a las huestes infernales para hacer nuestro capricho.
Hasta aquí tenemos un vampiro bastante funcional con magia un tanto avanzada que aún necesitamos entrenar víctima tras víctima.
Esta entrega termina la Guía del Vampiro.
Publicaré posteriormente el resto de mi trabajo Qliphótico para los seguidores de la Mano Izquierda pero en cuanto concierne a un vampiro teórico las esferas después de estas conducen a un Caballero Infernal más que al ladrón de vida.
Es bastante difícil escribir sobre estos temas debido al desapego respecto a mundo físico, la mente tarda más en hilar los pensamientos y algunas inteligencias no están dispuestas para darse a conocer.
Se hace lo que se puede.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------
- Vide Trans Ipsum Decept -
-----------------------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios
Publicar un comentario