Alquimia Hermética
ALQUIMIA HERMÉTICA
por DarkAlchemist
A lo largo de la historia, la Alquimia se ha dividido en tres ramas: la physica, la metaphysica y la Alquimia Hermética. De las tres, la rama hermética es la Alquimia total, propiamente dicha, y es la que existe desde mucho antes de que Hermes Trismegistos--el Tres Veces Grande--apareciera en la Tierra de Khem, Egipto, como Hijo del Sol Nocturno. El que piensa que la Alquimia trata de puras manipulaciones materiales, a manera de una química protocientífica, está equivocado, al igual que el que piensa que la Alquimia trata sólo de un proceso de individuación psíquico, como lo mencionó Jung, o de una forma de espiritualismo desencarnado que lo único que busca es lograr la perfección espiritual olvidándose del cuerpo físico y de la regeneración material del individuo.
La Alquimia Hermética toma en cuenta al hombre en totalidad trinitaria de cuerpo, mente y alma, dándoles la importancia debida a cada uno. Y entonces, busca unir los opuestos y establecer la armonía en todos los planos. El Alma necesita desenvolverse hasta recuperar su estado de perfección primigenia, así como el cuerpo debe ser elevado de su estado caído al estado de incorruptibilidad que le es propio, en tanto que es el templo mismo del Alma, que es la Sagrada Sacerdotisa del Inefable.
Entonces, la Alquimia busca por igual la perfección obtenida en los niveles materiales y en los niveles del Alma. Así como busca devolverle al individuo su condición original de perfección (el metafórico Edén perdido), también tiene como objetivo dotar al individuo de las herramientas necesarias para que logre dominar sus circunstancias y cambiar su realidad inmediata en aras de la evolución y de la Armonía. Más que una forma de simple evolución psíquica, es un sistema completo de la Magia más elevada...no por nada los antiguos le denominaron el Arte Divino, el Arte Real y Sacerdotal.
Como punto de partida para realizar sus operaciones, el Alquimista se enfoca en el nivel de Emanación, Aztiluth, lo que hace su práctica algo difícil para aquel que no ha logrado establecer un vínculo real con su Alma (que es la totalidad de su ser) y con el YO Interno que habita en todos, y que es nada más y nada menos que el Inefable manifiesto en una latente potencia, por paradógica que pueda sonar esta afirmación. Los Alquimistas dicen que en un principio este YO Superior era el Rey Absoluto de la casa (la personalidad humana), hasta que un sirviente suyo le arrebató el trono para él tomarlo y convertirse luego en el tirano que actualmente conocemos como ego, que es el que mantiene sometida a la personalidad con el objetivo de cumplir todos sus caprichos.
Entonces, el Santo debe ser restaurado a su trono, que es la humanidad en toda su plenitud, para que el Cielo y la Tierra se desposen y el Reino de los Cielos se manifieste en la Tierra; esto entendido tanto en nivel macrocósmico como microcósmico.
Lo anterior se refiere a la parte trascendental de la Alquimia, pero ya hablando de la parte operativa, aquí hay que señalar que la Alquimia Total, la Alquimia Hermética, es un arte mental por excelencia, ya que la mente es el puente entre el cuerpo y el Alma, y siendo así, por medio de la mente se puede influir tanto en los niveles materiales como en los niveles del Alma. Y esta mente inferior que desde un principio nos es tan útil, debe ser entrenada, sublimada y purificada hasta que se convierta en un vehículo adecuado para recibir y decifrar los mensajes del Alma, ya que una vez que logra esto, está cerca el día en que esta mente inferior devendrá en la Mens (la Mente viviente, la Conciencia, Espíritu).
Así es como el cuerpo mental termina convirtiéndose en un espejo que refleja perfectamente al Espíritu puro, cuyas impresiones le transmite el Alma por medio de la Luz que le es propia: la Luz que brilla en la obscuridad, de ahí que la Luna esté asociada con el Alma en Alquimia y con las características y cualidades femeninas de las cosas.
Entonces, quien logra comprender que "todo es mente" y desea llevar esto a la práctica debe purificar su mente propia, para lo cual los Alquimistas han creado a lo largo de la historia varias disciplinas distintas, y luego debe proceder a hacerla receptiva a los sutiles impulsos y silenciosas impresiones del Alma. Entre más sólido es el vínculo establecido entre la mente y el Alma, más se desarrolla el vehículo que las une a ambas, que es el cuerpo etérico superior, el cual está en gérmen en la mayoría de los humanos encarnados en la actualidad (por eso en la mayoría de los sistemas de esoterismo sólo se mencionan como cuerpos materiales tres--físico, astral y mental inferior--, cuando deben ser cuatro, dado que racionalmente el número de la materia es cuatro, así como el del espíritu es tres).
Entonces, una vez que este cuarto cuerpo material (que es el "cuerpo de fuego" en el que Elías ascendió al cielo, así como también otros célebres practicantes), está conformado en toda su estatura y desarrollado por completo, se pueden dominar, por medio de él, y teniendo la Voluntad del Alma como directriz, las contrapartes etéricas de los objetos que percibimos materialmente gracias a nuestros sentidos físicos. Aunque esto, desde un principio puede hacerse, si es que el practicante está especialmente en sintonía con la totalidad de sí mismo (su Alma); pero las manipulaciones que logre serán imperfectas mientras su cuerpo etérico permanezca en el estado de la primera infancia, como lo está actualmente en la mayoría. Es como si esperáramos que un bebé pueda obrar de la misma manera en que lo hace un adulto. Por lo tanto, antes hay que desarrollarlo. Ya que este cuerpo es la Nueva Tierra, que es, a la vez, la materia más sutil y el espíritu más denso. Por eso se dice, que en la nueva tierra, las leyes del cielo y de la tierra actual estarán presentes, pero perfectamente unidas en Armonía perfecta, complementándose unas a otras.
Claro que mientras el futuro adepto está en proceso de desarrollo, gana ciertas habilidades para influir sobre la materia y moldearla por la imposición y proyección de su Voluntad, pero aquí el Alquimista sólo podrá actuar en las contrapartes mentales (Ideas, pensamientos-forma) y astrales (deseos materializados) de los objetos de la realidad que le rodea. El cambiar la realidad externa depende ante todo de haber logrado un cambio previo en la realidad interna, ya que la primera es reflejo de la segunda. Pero, a pesar de esto, la realidad externa y objetiva es un campo de experimentación vastísimo para los practicantes, ya que la mayoría de ellos, llegado el punto en que son estudiantes de alquimia (practicantes) y no sólo aprendices (de la teoría), han desarrollado la mayoría, cuando no todas, las facultades del cuerpo físico, en armonía con las del astral (facultades psíquicas) y las propias del mental (facultades de la conciencia operante en varios niveles). Pero hasta que no se ha alcanzado el "Domino del Fuego" (éste es el significado de la palabra Alquimia, traducido de la Lengua Sagrada) en todas sus manifestaciones, apenas se están dando los primeros pasos en este Arte, que con todo derecho es, el Gran Arte, Ars Magna.
La Alquimia Hermética toma en cuenta al hombre en totalidad trinitaria de cuerpo, mente y alma, dándoles la importancia debida a cada uno. Y entonces, busca unir los opuestos y establecer la armonía en todos los planos. El Alma necesita desenvolverse hasta recuperar su estado de perfección primigenia, así como el cuerpo debe ser elevado de su estado caído al estado de incorruptibilidad que le es propio, en tanto que es el templo mismo del Alma, que es la Sagrada Sacerdotisa del Inefable.
Entonces, la Alquimia busca por igual la perfección obtenida en los niveles materiales y en los niveles del Alma. Así como busca devolverle al individuo su condición original de perfección (el metafórico Edén perdido), también tiene como objetivo dotar al individuo de las herramientas necesarias para que logre dominar sus circunstancias y cambiar su realidad inmediata en aras de la evolución y de la Armonía. Más que una forma de simple evolución psíquica, es un sistema completo de la Magia más elevada...no por nada los antiguos le denominaron el Arte Divino, el Arte Real y Sacerdotal.
Como punto de partida para realizar sus operaciones, el Alquimista se enfoca en el nivel de Emanación, Aztiluth, lo que hace su práctica algo difícil para aquel que no ha logrado establecer un vínculo real con su Alma (que es la totalidad de su ser) y con el YO Interno que habita en todos, y que es nada más y nada menos que el Inefable manifiesto en una latente potencia, por paradógica que pueda sonar esta afirmación. Los Alquimistas dicen que en un principio este YO Superior era el Rey Absoluto de la casa (la personalidad humana), hasta que un sirviente suyo le arrebató el trono para él tomarlo y convertirse luego en el tirano que actualmente conocemos como ego, que es el que mantiene sometida a la personalidad con el objetivo de cumplir todos sus caprichos.
Entonces, el Santo debe ser restaurado a su trono, que es la humanidad en toda su plenitud, para que el Cielo y la Tierra se desposen y el Reino de los Cielos se manifieste en la Tierra; esto entendido tanto en nivel macrocósmico como microcósmico.
Lo anterior se refiere a la parte trascendental de la Alquimia, pero ya hablando de la parte operativa, aquí hay que señalar que la Alquimia Total, la Alquimia Hermética, es un arte mental por excelencia, ya que la mente es el puente entre el cuerpo y el Alma, y siendo así, por medio de la mente se puede influir tanto en los niveles materiales como en los niveles del Alma. Y esta mente inferior que desde un principio nos es tan útil, debe ser entrenada, sublimada y purificada hasta que se convierta en un vehículo adecuado para recibir y decifrar los mensajes del Alma, ya que una vez que logra esto, está cerca el día en que esta mente inferior devendrá en la Mens (la Mente viviente, la Conciencia, Espíritu).
Así es como el cuerpo mental termina convirtiéndose en un espejo que refleja perfectamente al Espíritu puro, cuyas impresiones le transmite el Alma por medio de la Luz que le es propia: la Luz que brilla en la obscuridad, de ahí que la Luna esté asociada con el Alma en Alquimia y con las características y cualidades femeninas de las cosas.
Entonces, quien logra comprender que "todo es mente" y desea llevar esto a la práctica debe purificar su mente propia, para lo cual los Alquimistas han creado a lo largo de la historia varias disciplinas distintas, y luego debe proceder a hacerla receptiva a los sutiles impulsos y silenciosas impresiones del Alma. Entre más sólido es el vínculo establecido entre la mente y el Alma, más se desarrolla el vehículo que las une a ambas, que es el cuerpo etérico superior, el cual está en gérmen en la mayoría de los humanos encarnados en la actualidad (por eso en la mayoría de los sistemas de esoterismo sólo se mencionan como cuerpos materiales tres--físico, astral y mental inferior--, cuando deben ser cuatro, dado que racionalmente el número de la materia es cuatro, así como el del espíritu es tres).
Entonces, una vez que este cuarto cuerpo material (que es el "cuerpo de fuego" en el que Elías ascendió al cielo, así como también otros célebres practicantes), está conformado en toda su estatura y desarrollado por completo, se pueden dominar, por medio de él, y teniendo la Voluntad del Alma como directriz, las contrapartes etéricas de los objetos que percibimos materialmente gracias a nuestros sentidos físicos. Aunque esto, desde un principio puede hacerse, si es que el practicante está especialmente en sintonía con la totalidad de sí mismo (su Alma); pero las manipulaciones que logre serán imperfectas mientras su cuerpo etérico permanezca en el estado de la primera infancia, como lo está actualmente en la mayoría. Es como si esperáramos que un bebé pueda obrar de la misma manera en que lo hace un adulto. Por lo tanto, antes hay que desarrollarlo. Ya que este cuerpo es la Nueva Tierra, que es, a la vez, la materia más sutil y el espíritu más denso. Por eso se dice, que en la nueva tierra, las leyes del cielo y de la tierra actual estarán presentes, pero perfectamente unidas en Armonía perfecta, complementándose unas a otras.
Claro que mientras el futuro adepto está en proceso de desarrollo, gana ciertas habilidades para influir sobre la materia y moldearla por la imposición y proyección de su Voluntad, pero aquí el Alquimista sólo podrá actuar en las contrapartes mentales (Ideas, pensamientos-forma) y astrales (deseos materializados) de los objetos de la realidad que le rodea. El cambiar la realidad externa depende ante todo de haber logrado un cambio previo en la realidad interna, ya que la primera es reflejo de la segunda. Pero, a pesar de esto, la realidad externa y objetiva es un campo de experimentación vastísimo para los practicantes, ya que la mayoría de ellos, llegado el punto en que son estudiantes de alquimia (practicantes) y no sólo aprendices (de la teoría), han desarrollado la mayoría, cuando no todas, las facultades del cuerpo físico, en armonía con las del astral (facultades psíquicas) y las propias del mental (facultades de la conciencia operante en varios niveles). Pero hasta que no se ha alcanzado el "Domino del Fuego" (éste es el significado de la palabra Alquimia, traducido de la Lengua Sagrada) en todas sus manifestaciones, apenas se están dando los primeros pasos en este Arte, que con todo derecho es, el Gran Arte, Ars Magna.
NOTAS:
-El Cuerpo Etérico (superior) no debe confundirse con el cuerpo vital o bioplasmático, llamado erróneamente cuerpo etéreo por muchos. El Cuerpo Etérico o Cuerpo de Fuego, es el vehículo más sutil del Alma, y como tal, su vibración es muy superior a la de los vehículos más densos que son el mental, el astral y el físico. Por otro lado, el llamado cuerpo etéreo no es más que el campo biomagnético que relaciona al cuerpo físico con el astral.
Y estas diferenciaciones en los grados vibratorios del Éter se consideran en nuestro arte porque la Prima Mater (akasha) distribuye la Fuerza Vital (Éter) en todos los mundos de la manifestación y siendo así, el Éter que desciende adapta su vibración a la de los seres y formas de vida existentes en estos mundos, de forma que puedan asimilar la energía vital en sus organismos y vehículos.
-El Alma se refiere aquí a la totalidad de la conciencia del Individuo, a la Individualidad que es la Imagen Real que refleja la personalidad exterior. Por eso se ha dicho: "La Personalidad es el sello del cuerpo; la Individualidad lo es del Alma".
EL OBJETIVO PRINCIPAL DEL ARTE REAL
Como ya hemos dicho antes, la Alquimia tiene objetivos en el nivel operativo, pero la Meta se encuentra en el nivel trascendental: En la Lapis Philosophorum (Piedra Filosofal) está oculto el principal objetivo de la Alquimia, que es la religión, entendida en su sentido original de re-ligare, "volver a unir" al hombre con el Absoluto, con el Inefable Dios de los Dioses. Y la Piedra Filosofal es la representación de esta perfección original, manifiesta nuevamente en todos los niveles durante el momento de culminación de la Gran Obra, que es la Gran Obra divina. Estamos llamados a manifestar nuevamente esa perfección que era nuestra desde antes de que el mundo fuera. Somos imagen y semejanza del Absoluto, y el objetivo capital del Arte consiste en manifestar esa semejanza actualmente (en acto).
Por mucho tiempo, la Alquimia ha sido llamada Arte Real porque el Rey es el YO, el Dios Interior, que clama por recobrar su trono perdido a manos del ego, de su obscuro sirviente, que ahora se ha convertido en un dictador tirano que debe ser derrocado...Y para esto, debe purificarse, hasta que recuerde su origen, reconozca su papel en el gran orden de las cosas y ceda su reino al soberano legítimo. Por eso es que antiguamente los candidatos y aspirantes a la iniciación eran sometidos a pruebas tan duras: porque tenían que demostrar que eran dignos de participar de los Misterios, probar que eran capaces de acciones realmente dignas de un soberano, de acciones elevadas dignas de la realeza. Somos hijos de un Rey, del Rey de Reyes, pero lo hemos olvidado y sufrimos porque no sabemos quiénes somos en realidad y muchas veces pretendemos ser aquello que no somos.
Muchos hermanos y cofrades de otras ramas del saber oculto y de la Magia, dicen que nosotros, los practicantes herméticos (porque la Alquimia es la praxis del hermetismo), somos los más soberbios que hay dentro de todos los estudiantes de la Magia y también entre los Magos, porque buscamos asemejarnos a los dioses, al Dios de los Dioses, incluso. Pero esto no es soberbia, ni blasfemia, por el simple hecho de que sólo aspiramos a recobrar lo que es nuestro por derecho de conciencia, desde antes que el mundo fuera (antes que las aguas de arriba se separan de las de abajo).
Y no es soberbia aspirar a ser lo que siempre hemos sido en Realidad, por el simple hecho de que no podemos dejar de SERlo. La Verdad Absoluta se manifestará al que sea digno de recibirla y le mostrará los arquetipos del Todo, que son las formas perfectas que siempre fueron, han sido, podrán ser y serán...que jamás dejarán de ser. Y ahora debemos hacer lo que está de nuestra parte:
Nuestro deber por ahora es manifestar esas formas arquetípicas lo más perfectamente que podamos en este mundo de sombras. Tenemos que encontrar la Luz y manifestarla para que los otros la vean y se acerquen a ella...Abrir nuestros ojos si es necesario, para vislumbrar la Luz que brilla en la Obscuridad...y partiendo de esta obscuridad, llegar a la Obscuridad Tres Veces Radiante de la Nada, donde el Inefable se manifiesta plena y potencialmente.
LO QUE BUSCA UN ALQUIMISTA
El objetivo principal, como he mencionado ya, que también es la Meta trascendental de todas las tradiciones que dan entrenamiento e instrucción válida sobre el Alma, es: el volver a unir al individuo con Dios, con el Absoluto, y para esto se requiere que el individuo se purifique y se regenere hasta volver a su condición de pureza y perfección originales, hasta que devenga en imagen y semejanza del Creador como lo era en un principio, antes de que el mundo fuera.
Y de paso, a la vez que transmuta su personalidad y perfecciona su individualidad, el Alquimista procura trabajar para que el Reino de los Cielos se manifieste en la Tierra. Y para lograrlo, toma en cuenta las leyes más sutiles de la naturaleza, así como las Leyes superiores con las que el Espíritu lo rige todo. El Alquimista sabe muy bien que existen interconexiones y vínculos reales y muy tagibles entre la materia y el Espíritu, que son dos extremos de Lo mismo. Y quien sabe qué es ESO en lo que se unen estos dos polos, está en el camino del Adeptado.
Existe una substancia que es material y espiritual a la vez, y que al ser manipulada, causa los cambios en los cuatro vehículos de conciencia materiales del hombre, que son, en orden del más denso al más sutil: el cuerpo físico, el cuerpo astral, el cuerpo mental (inferior) y el cuerpo etérico. Esta substancia, que es la Prima Mater, la Primera Materia, es aquella de la que todo surgió substancialmente para luego manifestarse en la forma física que conocemos, que es la materia más densa. Entonces "un metal no puede ser transformado en otro (transmutarse) sin ser llevado de nuevo a su Prima materia", lo que quiere decir que el sujeto a transmutarse debe regresar a su pureza original y estar lo más libre posible de agregados (de todo nivel) y de impurezas y elementos compuestos.
Entonces, del desglose anterior, concluímos e inferimos que la Filosofía Hermética es el camino del solve et coagula (disuelve y condensa), en donde la materia debe espiritualizarse totalmente y el espiritu materializarse por completo. En la Gran Obra, debe lograrse la Perfecta Unión en la que se desposan el Rey y la Reina, el Cielo y la Tierra, la Luna y el Sol, el Espíritu y la Materia en un Hierosgamos (Matrimonio Sagrado). Porque el Señor y su Templo son UNO; que el Santo sea restaurado a Su Trono; esto, entendido en todos los niveles, tanto del macrocosmos, como del microcosmos.
Y aquí la pregunta que surge es: ¿Qué pretende o qué busca el Alquimista con esos procedimientos si ya se ha visto que no es el oro vulgar, metálico, ni la simple transmutación de los metales, entendido esto de forma literal? En respueta, debo aclarar, ante todo, que la transmutación metálica y la medicina universal son enteramente factibles y posibles de obtener en forma concreta y tangible.
Pero esta transmutación metálica es insignificante comparada con los poderes que consiguen los Adeptos: El acceder al Absoluto, a Su Secreto, a Su Verdad...; el obtener los poderes del Demiurgo y emplearlos para lograr un dominio completo sobre la naturaleza y sus procesos; tener la Sabiduría Absoluta de los secretos y ocultos procesos que rigen al mundo y que unen por sutiles interconexiones al macrocosmos (universo) con el microcosmos (hombre)...Qué mejor forma de ilustrar esto que remitiéndonos al libro "Alquimia" de Stanislas Klossowski de Rola:
"Aunque es cierto que la química se desarrolló a partir de la Alquimia, estas dos ciencias no tienen apenas nada en común. Mientras que la química se ocupa de los fenómenos científicamente verificables, la misteriosa doctrina de la alquimia atiende a una realidad escondida de orden superior que conforma la esencia que subyace a todas las verdades y religiones.
La perfección de esta esencia se denomina Absoluto; puede ser percibida y comprendida como la Belleza de toda la Belleza, el Amor de todo el Amor y lo más Alto de lo Alto, sólo con que la conciencia cambie profundamente y pase del nivel normal de percepción cotidiana (el plomo) a un nivel sutil de perfección (el oro), de manera que cada objeto se perciba con la forma arquetípica perfecta, contenida dentro del Absoluto. La percepción de la perfección eterna de todo en todos los lugares es lo que constituye la Redención Universal.
La alquimia es un arcoiris que atraviesa el abismo que existe entre el plano terrestre y el celestial, entre la materia y el espíritu. Al igual que el arcoiris, puede parecer que está a nuestro alcance, pero si se corre tras ella con el único objetivo de encontrar una montaña de oro, se alejará.
"La ciencia de la alquimia, sagrada, secreta, antigua y profunda, también denominada arte real o sacerdotal y filosofía hermética, esconde tras textos esotéricos y emblemas enigmáticos las vías para penetrar en los secretos más profundos de la naturaleza, de la vida y la muerte y de la unidad, la eternidad y el infinito.
"A la vista de tales secretos, el de fabricar oro tiene, relativamente, poca importancia; se podría comparar con los superpoderes (siddhis) que a veces consiguen los grandes yoguis; estos poderes no se buscan por el valor que en sí tengan, son importantes productos secundarios de que resultan de alcanzar un alto nivel espiritual."
Por todo lo anterior, quiera el Inefable que nuestra Alma sea más brillante que la superficie de un espejo reflejando la luz de la Luna llena en medio de una noche obscura.
©Leks Emrys
Saludos a todos.
Y de paso, a la vez que transmuta su personalidad y perfecciona su individualidad, el Alquimista procura trabajar para que el Reino de los Cielos se manifieste en la Tierra. Y para lograrlo, toma en cuenta las leyes más sutiles de la naturaleza, así como las Leyes superiores con las que el Espíritu lo rige todo. El Alquimista sabe muy bien que existen interconexiones y vínculos reales y muy tagibles entre la materia y el Espíritu, que son dos extremos de Lo mismo. Y quien sabe qué es ESO en lo que se unen estos dos polos, está en el camino del Adeptado.
Existe una substancia que es material y espiritual a la vez, y que al ser manipulada, causa los cambios en los cuatro vehículos de conciencia materiales del hombre, que son, en orden del más denso al más sutil: el cuerpo físico, el cuerpo astral, el cuerpo mental (inferior) y el cuerpo etérico. Esta substancia, que es la Prima Mater, la Primera Materia, es aquella de la que todo surgió substancialmente para luego manifestarse en la forma física que conocemos, que es la materia más densa. Entonces "un metal no puede ser transformado en otro (transmutarse) sin ser llevado de nuevo a su Prima materia", lo que quiere decir que el sujeto a transmutarse debe regresar a su pureza original y estar lo más libre posible de agregados (de todo nivel) y de impurezas y elementos compuestos.
Entonces, del desglose anterior, concluímos e inferimos que la Filosofía Hermética es el camino del solve et coagula (disuelve y condensa), en donde la materia debe espiritualizarse totalmente y el espiritu materializarse por completo. En la Gran Obra, debe lograrse la Perfecta Unión en la que se desposan el Rey y la Reina, el Cielo y la Tierra, la Luna y el Sol, el Espíritu y la Materia en un Hierosgamos (Matrimonio Sagrado). Porque el Señor y su Templo son UNO; que el Santo sea restaurado a Su Trono; esto, entendido en todos los niveles, tanto del macrocosmos, como del microcosmos.
Y aquí la pregunta que surge es: ¿Qué pretende o qué busca el Alquimista con esos procedimientos si ya se ha visto que no es el oro vulgar, metálico, ni la simple transmutación de los metales, entendido esto de forma literal? En respueta, debo aclarar, ante todo, que la transmutación metálica y la medicina universal son enteramente factibles y posibles de obtener en forma concreta y tangible.
Pero esta transmutación metálica es insignificante comparada con los poderes que consiguen los Adeptos: El acceder al Absoluto, a Su Secreto, a Su Verdad...; el obtener los poderes del Demiurgo y emplearlos para lograr un dominio completo sobre la naturaleza y sus procesos; tener la Sabiduría Absoluta de los secretos y ocultos procesos que rigen al mundo y que unen por sutiles interconexiones al macrocosmos (universo) con el microcosmos (hombre)...Qué mejor forma de ilustrar esto que remitiéndonos al libro "Alquimia" de Stanislas Klossowski de Rola:
"Aunque es cierto que la química se desarrolló a partir de la Alquimia, estas dos ciencias no tienen apenas nada en común. Mientras que la química se ocupa de los fenómenos científicamente verificables, la misteriosa doctrina de la alquimia atiende a una realidad escondida de orden superior que conforma la esencia que subyace a todas las verdades y religiones.
La perfección de esta esencia se denomina Absoluto; puede ser percibida y comprendida como la Belleza de toda la Belleza, el Amor de todo el Amor y lo más Alto de lo Alto, sólo con que la conciencia cambie profundamente y pase del nivel normal de percepción cotidiana (el plomo) a un nivel sutil de perfección (el oro), de manera que cada objeto se perciba con la forma arquetípica perfecta, contenida dentro del Absoluto. La percepción de la perfección eterna de todo en todos los lugares es lo que constituye la Redención Universal.
La alquimia es un arcoiris que atraviesa el abismo que existe entre el plano terrestre y el celestial, entre la materia y el espíritu. Al igual que el arcoiris, puede parecer que está a nuestro alcance, pero si se corre tras ella con el único objetivo de encontrar una montaña de oro, se alejará.
"La ciencia de la alquimia, sagrada, secreta, antigua y profunda, también denominada arte real o sacerdotal y filosofía hermética, esconde tras textos esotéricos y emblemas enigmáticos las vías para penetrar en los secretos más profundos de la naturaleza, de la vida y la muerte y de la unidad, la eternidad y el infinito.
"A la vista de tales secretos, el de fabricar oro tiene, relativamente, poca importancia; se podría comparar con los superpoderes (siddhis) que a veces consiguen los grandes yoguis; estos poderes no se buscan por el valor que en sí tengan, son importantes productos secundarios de que resultan de alcanzar un alto nivel espiritual."
Por todo lo anterior, quiera el Inefable que nuestra Alma sea más brillante que la superficie de un espejo reflejando la luz de la Luna llena en medio de una noche obscura.
©Leks Emrys
Saludos a todos.
LOS PODERES DEL ALQUIMISTA
Antes que nada, hay que señalar que un Alquimista se conquista a sí mismo y logra ejercer un completo dominio sobre sus facultades antes de tratar de alterar el mundo externo. Los elementos se manifiestan como varios estados de la materia, pero también como varios niveles del ser, y nadie comprende mejor las conexiones entre ambos que aquel que en la práctica ha controlado o trabajado para lograr el control de los elementos internos desde un principio (y sobre todo aquel que ha logrado influir sobre el quinto elemento que les da sentido a los otros cuatro).
Como arte mental que es, la Alquimia parte de la Mens, viendo su receptáculo en la Prima Mater, y su actividad en el Éter universal contenido también en esta Primera Materia. Y este Éter o Quintaesencia, en su aspecto más denso, no es más que la fuerza vital que se distribuye en lo físico por medio del aire. Y siendo así, es uno de los medios de propagación de la Virtud de la Mens en lo material.
Para lograr la transmutación en todos los niveles, el Alquimista debe familiarizarse con esta Quintaesencia, y debe "liberarla" de la materia densa de este nivel. Pero aunque esto puede ser una tarea bastante laboriosa y difícil en ocasiones, trae grandes recompensas, ya que una vez que el practicante ha liberado esta condición espiritualizada que, en sí misma, es la forma más sutil de la materia, puede tomar el control de las manifestaciones más densas que aparecen ante su vista física.
Y entonces, habiendo vislumbrado la forma real (esencia) de ese objeto físico que tiene ante la vista, puede transformarlo hasta llevarlo a la perfección última de su arquetipo; aunque esto también puede hacerse a la inversa: el Alquimista puede manifestar físicamente un objeto a partir de la substancia sutil que lo conforma (densificando y bajando la vibración de su forma arquetípica condensada en el éter), o desmaterializar otro objeto en este nivel, haciéndolo desaparecer de la vista común, literalmente hablando.
Tomando en cuenta que lo esencial aquí es reconocer, utilizar, comunicarse con el éter y servirse de él, llegando eventualmente a unirse con su esencia más elevada, el camino es en dos direcciones: Una vez que el Alquimista ha liberado la Quintaesencia de una substancia, debe transformar y moldear esta quintaesencia para servirse de ella y efectuar los cambios en la substancia que le ocupa.
Y para lograr esto, el practicante debe manifestar los poderes de su propia esencia, cosa que sólo puede hacer una vez que ha despertado en los dominios de su propia Alma, lo que quiere decir que se ha hecho consciente de que su Alma es él mismo (que ambos son Uno) y no algo separado, o una posesión que ha adquirido en alguna lejana fase de la existencia. Si comprende esto, podrá tener acceso al archivo inmenso del Alma del Mundo, y logrando esta conexión, consigue desplegar con éxito tangible muchas de las posibilidades del ser.
Desde el momento en que el practicante es consciente de esta unidad del Alma, puede lograr la expansión de su propio vehículo etérico hasta alinearlo con el flujo constante de Vida universal, convirtiéndolo de esta manera en un vehículo completamente transparente a la fuerza vital que desciende como Rocío del Cielo. Después, sólo tiene que fijar este Aurum Potabile (Oro potable, luz potable) en sus vehículos para lograr la canalización del aspecto Vida del Ser y lograr influir sobre los demás seres que comparten esta fuerza vital. Y todo esto sólo es el paso preparatorio para encontrarse con la esencia vital que subyace tras todo fenómeno y de la cual consisten y están conformadas todas las substancias y las manifestaciones...
Pero no se podrá llegar a esto si el practicante no sabe cómo conectarse con el éter universal e ignora cómo convertirse en su vehículo. Esto se logra con una relativa maestría sobre el vehículo etérico (cuerpo etérico o sutil), que es el "traje más refinado del Alma" y el molde (y modelo) original del cuerpo físico. El practicante que logra esto, adquiere determinadas facultades que le serán cruciales para lograr avances significativos en la Gran Obra y conseguir, al final, la culminación de la misma, que es el logro de la Piedra Filosofal. Estas facultades o poderes son:
- -Vera Imaginatio. Imaginación Real o Verdadera (también llamada imaginación activa), la cual comprende la llamada "segunda vista o vista sutil".
- -Meditatio. Facultad meditativa (diálogo creador, mediador, en su sentido hermético)
- -Aurea Apprehensio. Comprensión Aurea (percibir, comprender y sondear con la luz de la conciencia una cosa en todos sus aspectos, como por ejemplo entender todas las acepciones y significados de una palabra al examinarlos simultáneamente. Comprender la esencia de una cosa con todo y sus accidentes). Al final de la Gran Obra, esta comprensión se refiere a que se ha logrado manifestar la conciencia solar de la Omnipresencia, el aurum philosophicum (oro filosófico).
- -Proyección de la Voluntad (del Alma); y esta Voluntad es el legendario Alkahest, el disolvente universal.
- -Intuición e Inspiración (los cuales, como ya hemos dicho, son el Hilo de Oro de Ariadna)
- -Poder de Creación (materialización, aportación, precipitación). Aquí se incluye la creación de sirvientes (flagae, familiares, etc.) y elementales artificiales* (como son el golem, el humunculus..., entre otros servidores de toda clase, estudiados a partir de la comprensión del método que se sigue en su creación y la habilidad del practicante)
- -Facultad para concebir una correcta Intención, entendida en el sentido hermético.
- -Facultad para dirigir, establecer y fijar el Enfoque (el desarrollo y perfeccionamiento de estas técnicas culmina en el logro de la concentración y de la fijación de la conciencia en determinado estado del ser, lo cual facilita bastante la simple concentración sostenida por largos lapsos de tiempo). Una de sus ramas consiste en los cambios de nivel de percepción que se dan según se alcanzan los llamados "estados alterados de conciencia".
- -Las facultades del pensamiento y de la mente (proyección, reflexión, especulación, visualización...entendidas en su sentido hermético)
- - Las facultades incluídas dentro de la PK (psicokinesis) mayormente, aunque también se dan casos de ESP (percepción extrasensorial), pero los poderes que el alquimista desarrolla dentro de este campo son los activos, más que los pasivos.
- -Control sobre la Fuerza y Esencia Vital, sus vehículos en los distintos niveles y sus manifestaciones. Aquí se engloba el control sobre las fuerzas naturales (electromagnetismo, gravedad, etc.), las energías elementales (los cuatro elementos) y su razón de ser, la Primera Materia. En los niveles físicos, esto resulta en el control de la energía y la materia, tanto en el microcosmos (el propio alquimista y los seres individuales sobre los cuales puede influir) como en el macrocosmos (la naturaleza y todos los niveles de realidad que rodean al practicante)
-Desdoblamiento y despliegue voluntario.
-Poder sobre la Palabra, Verbo, Logos.
-Resurrectio. La Resurreción. Esta facultad sonará descabellada, pero es muy rara, puesto que se requiere de un gran dominio sobre la mente y las fuerzas de la naturaleza, además de una energía inagotable y una voluntad superpoderosa, sin mencionar que sólo se da con éxito bajo determinadas condiciones y cumpliendo determinados requerimientos que abarcan lo que ocurre en los niveles del ser superiores a éste. En toda la historia, raro ha sido el Alquimista que ha contado con la autoridad para influir sobre todos los niveles del ser de forma simultánea. Una forma más común de esta práctica es la palingenesis, que consiste en reavivar un ser a partir de sus propias cenizas.
-Y por último, la más popular de todas (aunque no siempre bien entendida en su alcance real): la Transmutación, que comprende la permutación, transfiguración, transformación y la no tan usual--y casi relegada al olvido--transmorfidicación.
Aquí podemos decir que el trabajo cooperativo y la unión entre uno o más de estos poderes (scaiolae), junto con las facultades y virtudes que manifiestan en el practicante, es lo que permite realizar las prácticas alquímicas, y obtener los debidos resultados. En un sentido elevado, la realización de estos experimentos y, sobre todo, los resultados observables que se obtienen de ellos (y que muchas veces verifican satisfactoriamente las teorías del Arte, más allá de las expectativas) son los medios más eficientes para demostrar tangiblemente que el Arte hermético consiste, principalmente, en desplegar las posibilidades del Ser y manifestarlas actualmente en el nivel inmediato de realidad.
Hablamos del dominio de la naturaleza verificado y realizado por el practicante de Alquimia quien, llegado a este grado, muchas veces es denominado el demiurgo de la Creación, co-creador con el Inefable.
*formados por medio del arte.
©Leks Emrys.
-Poder sobre la Palabra, Verbo, Logos.
-Resurrectio. La Resurreción. Esta facultad sonará descabellada, pero es muy rara, puesto que se requiere de un gran dominio sobre la mente y las fuerzas de la naturaleza, además de una energía inagotable y una voluntad superpoderosa, sin mencionar que sólo se da con éxito bajo determinadas condiciones y cumpliendo determinados requerimientos que abarcan lo que ocurre en los niveles del ser superiores a éste. En toda la historia, raro ha sido el Alquimista que ha contado con la autoridad para influir sobre todos los niveles del ser de forma simultánea. Una forma más común de esta práctica es la palingenesis, que consiste en reavivar un ser a partir de sus propias cenizas.
-Y por último, la más popular de todas (aunque no siempre bien entendida en su alcance real): la Transmutación, que comprende la permutación, transfiguración, transformación y la no tan usual--y casi relegada al olvido--transmorfidicación.
Aquí podemos decir que el trabajo cooperativo y la unión entre uno o más de estos poderes (scaiolae), junto con las facultades y virtudes que manifiestan en el practicante, es lo que permite realizar las prácticas alquímicas, y obtener los debidos resultados. En un sentido elevado, la realización de estos experimentos y, sobre todo, los resultados observables que se obtienen de ellos (y que muchas veces verifican satisfactoriamente las teorías del Arte, más allá de las expectativas) son los medios más eficientes para demostrar tangiblemente que el Arte hermético consiste, principalmente, en desplegar las posibilidades del Ser y manifestarlas actualmente en el nivel inmediato de realidad.
Hablamos del dominio de la naturaleza verificado y realizado por el practicante de Alquimia quien, llegado a este grado, muchas veces es denominado el demiurgo de la Creación, co-creador con el Inefable.
*formados por medio del arte.
©Leks Emrys.
COMENTARIOS
¿Se necesita alguna preparación especial? ¿Por donde empezar?
Bueno, en la tradición de la Alquimia Hermética, se llevan a la par la parte trascendental y la parte operativa. Y preguntas bien, porque en tu pregunta está contenida su propia respuesta; te mostraré cómo es esto: La palabra iniciación proviene del latín "initiare", término que, usando la Ciencia de las Letras (una de las Tres Claves de la Filosofía Hermética), se convierte en "In-itiare": "ir hacia adentro". Entonces, la Iniciación, que es el comienzo, consiste en un "ir hacia adentro"; de ahí el acróstico V.I.T.R.I.O.L (Visita Interiorae Terrae. Rectificando Invenies Occultum Lapidem. Visita el interior de la tierra; rectificando, encontrarás la Piedra Oculta). Y esto indica que, al mismo tiempo en que te vas conociendo a ti mismo, empiezas a conocer a la naturaleza, al cosmos y a los dioses...y por qué no: Al Dios de los Dioses, el Absoluto e Inefable.Entonces, por dónde comenzar? Debes comenzar a familiarizarte con tus estados emocionales, con tus pensamientos, tus sentimientos; en fin, conocerte a ti mismo a fondo.
Y al mismo tiempo, debes empezar a familiarizarte con las fluctuaciones energéticas que hay a tu alrededor. En sí, debes sensibilizarte a la energía y a sus distintas manifestaciones tanto en tu interior como en el exterior. Y claro, como trabajarás con la mente, ante todo, tienes que entrenarla, para lo cual existen técnicas específicas. Por ahora, en pocas palabras te daré la definición que dio un amigo mío de la Alquimia: "Es el estudio de la mente (en todos sus niveles, tomando en cuenta de que "Todo es Mente") y la trasmutacion de la materia por medio de la voluntad del individuo."
Pero, para darte una idea más clara de lo que se puede lograr con este Arte, y cómo, pondré un post abajo, que espero que te aclare un poco el camino en el nivel operativo de la Alquimia Hermética, así como el método que el practicante de este arte sigue para influir sobre la materia más densa.
Y al mismo tiempo, debes empezar a familiarizarte con las fluctuaciones energéticas que hay a tu alrededor. En sí, debes sensibilizarte a la energía y a sus distintas manifestaciones tanto en tu interior como en el exterior. Y claro, como trabajarás con la mente, ante todo, tienes que entrenarla, para lo cual existen técnicas específicas. Por ahora, en pocas palabras te daré la definición que dio un amigo mío de la Alquimia: "Es el estudio de la mente (en todos sus niveles, tomando en cuenta de que "Todo es Mente") y la trasmutacion de la materia por medio de la voluntad del individuo."
Pero, para darte una idea más clara de lo que se puede lograr con este Arte, y cómo, pondré un post abajo, que espero que te aclare un poco el camino en el nivel operativo de la Alquimia Hermética, así como el método que el practicante de este arte sigue para influir sobre la materia más densa.
La Alquimia es simbólica
Convendria aclarar una cuestion con la Alquimia. La alquimia esta en clave esoterica y es fuertemente simbolica. Es decir, que no se la puede entender ni estudiar literalmente. Antes es conveniente aprender toda su simbologia y claves hermeticas. Luego recien se puede pasar a trabajar con ella.
La alquimia y los conocimientos que de ella se desprenden estan en clave esoterica porque desde su origen estos conocimientos solo eran dados a unos pocos selectos iniciados. Es tal el grado de conocimientos que se obtienen a traves de la alquimia, que estos conllevan una alto grado de responsabilidad para poder poseerlos. no cualquiera puede manejar tal cantiddad y calidad de informacion a la ligera
Es por todo esto que la alquimia aparece como complicada y dificil de entender.
La alquimia y los conocimientos que de ella se desprenden estan en clave esoterica porque desde su origen estos conocimientos solo eran dados a unos pocos selectos iniciados. Es tal el grado de conocimientos que se obtienen a traves de la alquimia, que estos conllevan una alto grado de responsabilidad para poder poseerlos. no cualquiera puede manejar tal cantiddad y calidad de informacion a la ligera
Es por todo esto que la alquimia aparece como complicada y dificil de entender.
BIBLIOGRAFÍA
Ante todo, un ensayo titulado: "Alquimia: El Yoga cosmológico", escrito por Maurice Aniane, en la parte donde se habla de los "métodos del trabajo".
Luego, los siguientes libros:
Luego, los siguientes libros:
- -Alquimia. Significado e imagen del mundo. Titus Burckhardt. Aquí vienen explicados varios de sus símbolos, y en el apartado de la "Materia Prima" se sugiere información preliminar sobre esta técnica.
- -El Kybalión. Tres Iniciados. Este libro es de lo más básico y fundamental, pero hay que leer con cuidado para saber cómo llevar a la práctica sus postulados. En la parte de "Transmutación Mental", y del Principio de que "Todo es Mente", vienen los fundamentos que te inician para empezar a comprender estas técnicas.
- -Psicología y Alquimia. Carl Gustav Jung. Aquí, en los apartados de "Meditación e Imaginación", y de "Alma y cuerpo", sobre todo.
- -La Torre de la Alquimia. David Goddard. A pesar de que este es un tratado con prácticas avanzadas enfocadas en el objetivo principal de la Alquimia trascendental, en la parte teórica está perfectamente descrito todo el motivo del trabajo con imágenes de distintas clases. Al inicio del libro, en los "Fundamentos", se habla de "El espejo mágico", y ahí se da a entender el motivo fundamental de estas técnicas.
- -Hermetic Philosophy and Alchemy. Mary Anne Atwood. Aquí se habla de estas técnicas y sus alcances en casi todo el libro. Sobre todo en la parte 3: "Concerning the Laws and Vital Conditions of the Hermetic Experiment", se habla usando la terminología alquímica de cómo se desarrollan las facultades necesarias para lograr que esas técnicas sean verificables tangiblemente.
- -The Philosopher's Stone. Israel Regardie. A pesar de que el libro trata las técnicas desde el punto de vista de transmutación psíquica, también enuncia valiosos postulados acerca del desarrollo de las técnicas por medio de estados alterados de conciencia.
- -Initiation into Hermetics. Franz Bardon. Aquí, el autor te lleva de la mano desde los puntos preliminares (algo extensos, creo) hasta la praxis avanzada.
Fuente: Ekiria.org
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